4 tips para cuidar tu salud mental en la cuarentena

¡Hola, guapa! ¿Cómo has estado en estos días? Estamos pasando por momentos duros para todos, así que incluso cuidar tu salud mental durante la cuarentena puede ser difícil.

Sin embargo, hoy quiero ayudarte un poco a que procures tu bienestar. No se trata de ignorar la situación, sino de saber manejar el estrés y adaptarnos a una nueva rutina (o crearla si todavía no la tenemos).

Si estás lleno de responsabilidades y deberes incluso en casa (y más todavía si tienes niños en casa, sigues estudiando online, o trabajas de forma remota), es normal sentirse abrumado. Por eso, quiero sugerir algunas actividades que te puedan ayudar a:

  • Reducir tu estrés.
  • Mantenerte ocupado (en caso de que no lo estés ya).
  • Darte satisfacción o hacerse sentir feliz.

¿Qué debes saber sobre tu salud mental en cuarentena?

¡Lo primero que quiero que tengas en cuenta es de que ningún modo estás obligado a sentirte bien! Sentirnos tristes, estresados o preocupados es una respuesta normal y aceptable a lo que está pasando.

La diferencia entre un comportamiento saludable y uno que no lo es radica más en tu bienestar general. Si todo el tiempo te sientes angustiada o abrumada, puede ser que tu salud esté resintiéndose y no te estés dando un espacio para recuperarte.

El hallar un equilibrio no involucra solamente adaptarse a una rutina más realista y sana, sino también darte espacios para descansar, darte cuenta de tus emociones, y enfrentarlas. ¡Conocer tus límites también es saludable!

Por lo tanto, aunque los consejos que daré son adaptados a crear esa “rutina”, también es importante que sepas que no siempre la cumplirás al 100%, y eso está bien. Aprender cosas nuevas y aprovechar el tiempo es increíble, pero la prioridad es que tú estés bien y que seas paciente contigo mismo.

¡Adiós pijama, hola ropa!

Es difícil buscar la voluntad para cambiarse cada mañana cuando sabemos que no vamos a ningún lado, pero tiene un efecto psicológico increíble. Ya que la mayoría de nosotros estamos acostumbrados a trabajar o estudiar fuera de casa, vestirnos nos hará sentir bien a la vez que aumenta tu productividad.

No es necesario que saques los tacones o skinny jeans. Ponte algo cómodo, pero que te haga sentir linda (como, por ejemplo, unos shorts y una blusa por el verano), y en la noche vuelve a cambiar a tus pijamas o franelas para dormir.

Además, si tienes que salir, ¡ya estarás a mitad de camino para estar lista!

Horarios: tus mejores amigos (o no)

Si amas los horarios y te encanta apegarte a ellos, este es el momento para hacerlos, pero darte mayor flexibilidad. No todos los días lograrás hacer todo lo que planificaste, ¡y eso está bien!

Por otro lado, un poco de estructura puede ser útil para mantener tu vida en orden (y especialmente si no sigues trabajando, estudiando, etc). Colocar actividades en tu día, sin exagerar o llenar tu agenda, son formas excelentes de mantenerte ocupada y distraída.

La clave aquí está en el equilibrio: tener una estructura de referencia para tu día es increíble, pero si al final sientes que necesitas descansar o que prefieres cocinar en media hora, no tienes que sentirte culpable.

¡Mímate!

Una mala tendencia (pero que solemos justificar porque nos hace pensar que los demás nos apreciarán más) es descuidarnos completamente para dedicarnos solamente a nuestras responsabilidades y a los demás.

Sin embargo, aprovecho este momento para recordarte que ¡sí, eres valiosa! ¡Sí, mereces atención! Y, sobre todo, ¡SÍ! ¡Mereces cuidarte a ti misma!

No tienes que acabar tus ahorros para dedicarte un tiempo. Algo tan simple como una caminata relajante (¡no olvides la mascarilla!), una rutina de belleza, o una llamada con una amiga pueden hacer maravillas.

Y dentro de esto mismo, mencionaré el dormir como un gesto de amor hacia ti misma. ¡Seguro, quizás ya te cuesta acostarte temprano! Sin embargo, dormirte temprano y dormir suficiente es muy importante.

Esto no es solamente por como amanecerás al día siguiente, sino también como una forma de cuidar tu salud (física y mental), manejar mejor el estrés, y pensar con claridad.

Mantén tu casa organizada (dentro de lo posible)

El desorden causa estrés (o al menos me lo causa a mí, ¡y sé que no soy la única!). Por lo tanto, ya sea por tu cuenta si vives sola, o con el apoyo de tu familia (¡nunca te encargues de todo si puedes recibir ayuda, así sea de tus hijos!), crea una rutina para organizar y limpiar.

No tienes que hacer una limpieza profunda todos los días: algo tan sencillo como devolver las cosas a su sitio y mantener los pisos limpios puede mejorar tu estado de ánimo enormemente.

Como verás, estas estrategias son simples, pero tienen gran poder al impedir que te sientas agobiada. Adicionalmente, quiero mencionar otro punto que puede ayudarte mucho, pero al que no debes sentirte forzada.

Aprender cosas nuevas es una forma ideal de romper con el tedio, encontrar nuevas pasiones y entretenernos un rato. Sin embargo, no estás obligada a siempre estar haciendo algo nuevo o sacando el máximo de tu productividad.

Es válido sentarte a ver Netflix un rato, y es válido decidir que no quieres aprender nada nuevo hoy (o mejorar una habilidad, o ir trabajando en ese proyecto personal…). En ocasiones, una pausa es más efectiva que 8 horas de trabajo, y tienes que saber cuándo realmente no es el mejor momento para hacer algo.

Así que, cuéntame abajo. ¿Qué estás haciendo para mantener tu salud mental en esta cuarentena?

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